A saber: ceda el paso NO es lo mismo que acelere


No sé cómo será en las ciudades grandes como Buenos Aires, Córdoba o Rosario, pero en Paraná el tránsito es todo un tema. A veces pienso que es un problema de educación vial, otras que es sencillamente falta de educación en general.

Al parecer, el amarillo del semáforo para algunos conductores significa  “acelere”, el cartel de “Prohibido estacionar” sería algo así como “estacionar en doble fila” o “deje alguien dentro del vehículo para que le avise en caso de que llegue un zorro” y la cebra peatonal… para qué mencionarla si es una especie de marca fantasma que ya nadie respeta.

Las motos son un caso aparte, podría dedicarles mucho más que unas pocas palabras, ya que por ejemplo SIEMPRE te pasan por la izquierda, es habitual ver quienes conducen motos llevando el casco de codera o vincha. A pesar de que están diseñadas para un máximo de dos personas, en mi ciudad no es extraño ver 5 personas arriba de una pequeña motocicleta, lo que no solo habla de una gran falta de responsabilidad y conciencia del peligro, sino también de una increíble capacidad cuasi-circense, esa gente debería estar ganando plata por dar ese tipo de espectáculos, en lugar de arriesgar la vida así, gratuitamente. Al menos la gente de circo gana plata por hacer esas cosas…

Los peatones no nos quedamos afuera, muchas veces cruzamos por el medio de la calle, en diagonal, cuando el semáforo para el peatón está en rojo, etc etc…

Ojalá el cambio esté cerca, si cada uno hace las cosas como corresponden (usando el cinturón de seguridad, el casco, frenando cuando corresponde, etc) entre todos vamos a evitar muchísimos accidentes.

Y de postre… morbo con chocolate


A ver, que alguien me explique cómo puede ser que una persona en nombre de la lucha contra la violencia, recurra a la difusión de imágenes y mensajes violentos a modo de campaña de concientización. Al final de cuentas parece que Mario tenía razón cuando escribió “quien pacifique a los pacificadores, un buen pacificador será”. 

Igual, no me crean este falso discurso moralista, acá el tema es otro. Resulta que estaba muy contenta de la vida, después de cenar, sentada en mi escritorio mirando “la” novela mientras (para no perder la costumbre) revisaba el muro de Facebook de reojo. Justo cuando estaba a punto de comer de postre un riquísimo helado (bombón suizo), una imagen asquerosamente indescriptible de esas que andan dando vueltas por la web “en defensa de los animales” se grabó a fuego en mi retina e hizo que el postre ya no fuera buena idea. Oh, qué manera más poética de decirlo. Pero hablando mal y pronto, me cagaron el postre. 

Así que ya saben, si quieren luchar en contra de la violencia, cualquiera sea, traten de hacer algo de verdad y no de caer en el lugar común de compartir imágenes y mensajes morbosos en cuanta red social encuentran. ¡Gracias!Imagen

Junta la cara que se te cayó ahí, please


Imagen

 

Ok, resulta que hoy mirando Facebook veo que persona X, madre primeriza, insorportablemente primeriza, de esas que le sacan fotos al bebé desde que estaban en la panza, que te cuentan semana a semana sus síntomas durante todo el embarazo haciendo que desees que lo vayan a parir de una vez por todas y encima lo tienen en la semana 42 las muy hijas de puta… bueno, creo que pinté bastante bien la imagen… veo que esta persona X pone una foto de su bebé con una dedicatoria larguísima donde le cuenta lo feliz que es de ser madre y de que sea su bebé y blah blah… en sí eso no me jode, o sea, si le quiere contar a todo el mundo lo feliz que es por ser madre, que lo haga, es libre… porque, a ver, no le está hablando al bebé, le está contando a los contactos de Facebook, el bebé, aún si tuviera cuenta en Facebook (he visto cuentas de mascotas, no me sorprendería ver que los padres le abran una cuenta a un bebé) ¡no hay chances de que sepa leer! El tema es que esa misma persona el día anterior cuestionó la actitud de otras personas que ya todos conocemos, las que rezan online… ok, yo no digo que rezar online esté bien ni mal, cada loco con su tema, pero pensemos un segundo, si Dios es omnipotente y omnipresente y ómnibus y todas esas cosas, se supone que ve todo y de todo se entera, ¿no? Entonces, ponele que si uno reza online, Dios lo lee y le pone un “Me gusta” psicológico… Pero ¿y el bebé? ¡El bebé ni se entera! Entonces, dejemos de joder con cuestionar lo que publican los demás, porque en lo que a mi respecta, si usás tu muro para hablarle a tu bebé o mascota, no tenés autoridad para objetar ninguna publicación de nadie nunca jamás y punto. He dicho.

El lado positivo


A mis veintimuchos años de edad he sido testigo de cómo la gente aún ante las situaciones más horribles repetía convencida que “todo pasa por algo” y “todo tiene su lado positivo” y se supone uno tiene que saber verlo… Bueno, hace poco tiempo perdí mi trabajo y, actualmente,  si bien debo dedicar varias horas por día a buscar un nuevo empleo, descubrí que tengo tiempo para sentarme a escribir. Digamos que decidí que ese iba a ser el lado positivo de esta situación.

Hace bastante tiempo ya que tengo ganas de comenzar a escribir algo así, porque, para ser sincera, siempre tengo cosas de qué quejarme, el tema es que antes no tenía tiempo de sentarme a tipearlo y compartir con el mundo mi visión un tanto conchuda de las cosas.

Mi propuesta es la siguiente, día a día voy a compartir en este blog las cosas que me molestan de la vida cotidiana. Vale aclarar que mi vida cotidiana dista bastante de ser entretenida, ya que transcurre en una ciudad pequeña y es una visión cuasi pueblerina si quieren. Dicho esto, si sos de esas personas que disfrutan de quejarse de todo, este es el lugar indicado, nos vamos a divertir.